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El misterioso porqué de este blog futbolístico e innecesario
Porqué el fútbol ocupa buena parte de mis tardes o evenings y me ata ( en el mejor sentido de la palabra ) a mis colegas de toda la vida,
porqué es mucho más que un juego pueril y mucho menos que un negocio putrefacto,
porqué me hace pensar en algunas situaciones de mi vida, que se convierten de repente en jugadas definitivas,
porqué me obliga a escoger y a sudar,a pasar o a chutar,
porqué me levanta el ánimo cuándo conseguimos marcar un gol,
porqué me lo destroza si perdemos habiéndonos rendido.
En definitiva, porqué el deporte del fútbol es el deporte rey,
[y que se fastidien los del básquet]
además de ser para mí un motivo consistente para no huir a otro país.
Escepticismo cenizo [ tipical perico ]
Los que somos del RCD Espanyol de toda la vida, los que nos sentimos identificados con los colores blanquiazules de igual forma que con nuestros propios calzoncillos, estamos preparados genéticamente para el sufrimiento y la decepción.Nuestro organismo contiene ciertas sustancias que nos alertan ante las situaciones favorables, preparándonos adecuadamente para la previsible debacle posterior.
Éste es nuestro sino y así solemos vivir, demasiado cerca del suelo para poder alzar verdaderamente el vuelo.
Este año estamos merodeando sorprendentemente por la zona alta de la clasificación, olisqueando el trasero de los grandes, engañando a los medios ingenuos que nos tachan de equipo revelación, cogiendo altura suficiente para poder caer desde más arriba y no darle tiempo al campeonato a hundirnos otra vez en el fango.
Lo sé. Es muy triste hablar así del equipo al que animamos cada domingo, y más este año que nos está dando muchas alegrías, pero los grandes equipos se miden en los grandes estadios, y en esos lares seguimos haciendo, año tras año, el ridículo más desalentador.
Es realmente difícil combinar este escepticismo cenizo con el sentimiento perico que fluye por dentro, pero quizá por eso vivimos la liga de una manera tan intensa y convulsa.
Desgraciadamente, soñamos con un ojo demasiado abierto.